Mostrando entradas con la etiqueta Heriberto Hernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Heriberto Hernández. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de agosto de 2010

"Bagazo: L/ Santiago Méndez Alpízar" Una reseña de Heriberto Hernández

-

--

-

Bagazo / L. Santiago Méndez Alpízar

-

-

Por Heriberto Hernández

-

-

-

-

-

Prefiguraría, uno tiende a hacerse juicios previos, que ha decidido el poeta ir en busca de los residuos, del lenguaje residual, que queda usualmente fuera de los libros. Bagazo hace suponer un atado de las palabras desechadas del discurso con que se edifica usualmente la poesía, como cañas a la que se le ha extraído el jugo o un montón de esa materia, resto de uva prensada, a la que se ha extraído el mosto.

-

No es tal, o no de ese modo. La lectura de ese discurso periférico, signado por lo que Iván de la Nuez llama (con su usual precisión) un “idioma seminal”, hace que el poeta asuma que está siendo reconocido, identificado por los márgenes, cuando en realidad está describiendo el proceso de autoedificación que le reafirma en su vocación natural de ir al centro, de alejarse de los bordes.

-

La búsqueda del rostro diabólico que hay en toda ciudad (discrepo fraternalmente) no es para Chago más que un volver a los orígenes, un regresar al pueblo natal, la villa de San Juan de los Remedios, edificada, según Ortiz, “junto a una boca de los infiernos”.

Entradas relacionadas, Aquí.

- -

Otras colaboraciones de HHernández en Efory Atocha, Aquí.

-

Publicado con anterioridad Aquí.


-

-

"Bagazo: poemas iberos" puede ser solicitado a , Amazon, La Casa del libro, y en estas librerías.

-



jueves, 17 de diciembre de 2009

Los tres deseos: Heriberto Hernández

-
-
-
-
-

Le he solicitado a varios amigos, la posibilidad de publicar sus deseos navideños, para el año próximo, y compartirlos con nosotros, ustedes. Así se sucederán voces y anhelos por estos días.
-
Igualmente es un modo de hacer llegar a todas y cada una de las personas que durante el año que se va, dedicaron un poquito de su tiempo, llegaron hasta los sanos humos de Efory Atocha, mís felicitaciones, mi enorme gratitud. Para todos ustedes: Aché.
Santiago Méndez / Chago
-
-

-Los 3 Deseos: Heriberto Hernández
-
-

-
-

-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
La mayor parte de las cosas que deseo tienen una relación muy estrecha con lo que pueda lograr y hacer en mi vida diaria, cosas por la cuales trabajo, vivo y escribo. Pero hay otras que escapan a mi voluntad o mis esfuerzos, y las deseo de igual modo. Son las que pediría y hubiese una fuerza mayor que pueda concederlas.
-
---Liberación de todos los presos políticos de mi país.
-
---
Ir a votar en mi país, en unas elecciones libres y con varios partidos, grupos políticos, o coaliciones de grupos políticos haciendo campaña para convencerme de que debo darles mi VOTO.
-
---
Leer (después de votar, claro) en Matanzas, o en algún otro lugar de Cuba, con algunos amigos de los que hoy estamos fuera de la isla y algunos de los que están allá (y no han vendido su pluma a cambio de acceso a la internet), como en los viejos tiempos.
-
Recibe un fuerte abrazo de, Heriberto Hernández Medina.
-
-
----
HHernández en Efory Atocha, Aquí.
-
Imagen superior tomada de la Web
Foto de HHM.
-.

viernes, 17 de abril de 2009

Las 3 preguntas: Joel Rojas & Heriberto Hernández

--
A lo largo del día de ayer, Efory Atocha fue dando espacio a las respuestas de las 3 preguntas enviadas a diferentes artistas e intelectuales cubanos en el exilio. A demás de todos los nombres a los que acudimos. Efory Atocha agradece la amabilidad y la participación de todos. Así mismo se honra en agregar unas cuantas respuestas más, que desde nuestro entender amplían el panorama y aportan nuevas luces sobre el tema.
-
-

- -Heriberto Hernández
-
-

¿Cuál opinión le merecen las nuevas medidas tomadas por el gobierno
norteamericano con relación a Cuba?

-

No responderé esta pregunta partiendo del error a que me induciría su evidente indagación de orden político. Me niego a ver esto como un acto político porque me interesa un bledo este aspecto, al menos en este caso. Estas medidas son el primer gesto cordial de un gobierno norteamericano con el pueblo de Cuba en los últimos cincuenta años. Un acto que abre una línea de diálogo entre el gobierno de los EEUU y la sociedad civil cubana, que es además la única dispuesta a tomar el teléfono y la única que tiene cosas legítimas que decir y negociar.

-

¿Estaría a favor de levantar el embargo?

-

No.

-

¿Por qué?

-

Nadie renuncia a un elemento de negociación sin una negociación previa y a la sociedad civil cubana ni le daña ni le ofende. Es un referente histórico, un hito en las relaciones entre los dos países, que aunque decorativo hoy, debe convertirse en el kilómetro cero de las relaciones entre EEUU y los futuros gobiernos democráticos de Cuba.

-

Joel Rojas

---

¿Cuál opinión le merecen las nuevas medidas tomadas por el gobierno
norteamericano con relación a Cuba?
¿Estaría a favor de levantar el embargo? ¿Por qué?

-

Creo que las nuevas medidas de Obama mas bien son medidas hacia EUA y no hacia Cuba. Los EUA es un país que ha tenido un discurso de libertad en el que se ha incluido el derecho a viajar de sus ciudadanos desde que se fundo como nación. No es coherente que se restrinja desde aquí el deseo que pueda tener cualquiera de visitar cualquier lugar, incluso si este lugar es una roca donde se reprime y se encarcela al otro por hechos tan simples como el ejercicio de la opinión. Hay quienes hubieran querido ver como se hacia jabón de un ser humano, o como muere un elefante, y nos toca convenir en que tendrían ese "derecho". Desde aquí hace mucho tiempo se viaja a Cuba sin restricciones, muchos van casi todos los meses, y esto solo viene a dar cuerpo legal a un flujo que viene tomando fuerza desde hace ya unos años. Lo que haga EUA con sus leyes no es importante para mi, lo mío es con la dictadura. No me entusiasma, ni espero nada a cambio de lo que ha hecho Obama, por parte del gobierno cubano, no les hace falta mover un dedo, es tristisimo para mi decirlo pero es evidente que no tienen porque hacer nada ya cumplidos sus 50 años en el poder absoluto y siendo rondados por la angustia de la muerte que agobia la vida del anciano.
-
Para darte una respuesta rápida y no dar vueltas te digo que no e
stoy a favor de levantar el embargo. Para mi los criterios de que eso es necesario para dejar sin argumentos al gobierno cubano y enfrentarlo a rendir cuentas al "pueblo", o los otros, que recorren todos los confines, y que quieren demostrar que el embargo ha sido un fracaso y hay que probar otras alternativas, están descolocados y son un tanto ingenuos. Creo que para quienes si ha sido un problema el embargo es para EUA que ha tenido que renunciar, como no han hecho los europeos, al mercado virgen e indefenso cubano. Para mi es un motivo de alegría que no pueda ir ni un empresario mas a Cuba a montar un negocio, ha hacer un hotel, un restaurante, una gasolinera o una galería, y que yo o tu no podamos hacer lo mismo. Los empresarios norteamericanos son iguales que los de cualquier país, van en pos del negocio y del dinero donde este se presente. Los cubanos no tenemos ni la posibilidad de regresar o salir libremente de nuestro país, no ya de hacer un negocio, ni de tener o conservar la mas mínima propiedad cuando salimos al exilio. Los ciudadanos que aun están en la isla padecen día a día el hecho de ser desplazados por los empresarios que han ido a lucrar, con todas las ventajas que les ha ofrecido el monopolio estatal, con la indefensión de los cubanos. ¿Como podríamos controlar o regular en un futuro, nosotros que no tenemos forma de ejercer el=2
0mas mínimo control sobre lo que decida el gobierno cubano, un país tomado por empresas norteamericanas? Las condiciones en que nos dejará la dictadura será de tanto desamparo que si por fin llegara a levantarse el embargo ahora , veríamos pronto a las fuerzas militares y del MININT, los capitalistas de Cuba, como socios de las empresas norteamericanas, y eso sería una manera de continuar en el poder como ha pasado en Rusia. No tengo nada que ver con los nacionalismos, me parece un absurdo y una fuente de conflicto permanente, pero aun existen las fronteras y se piensa en términos de hatos y de islas, por eso no abunda la solidaridad con los que padecen las dictaduras.

--


Anteriores:

---

Daína Chaviano

---

Adrián Morales

---
Pío E. Serrano
--
Duanel Díaz
--
Armando de Armas
--
William Navarrete
--
Odette Alonso
-
Antonio Ponte
-
Ernesto Hernández Busto
-
José Varela
-
Manuel Sosa
-
Iván de la Nuez
-
-
-

martes, 16 de diciembre de 2008

Entrevista a Heriberto Hernández



-

ESCUCHAR AL OTRO: entrevista a Heriberto Hernández Medina

-

-Por Arístides Vega Chapú

-

-

Tengo la impresión que la Isla, desde la distancia temporal y geográfica, se piensa diferente a como la pensamos los que estamos en ella. Ya nadie, como en los años anteriores a los ochenta, duda en reconocer la valía de los que están en ese otro lado de la amplia geografía con que se dibuja el mundo. Escuchar a Celia Cruz o leer a cualquiera de los escritores cubanos que residen fuera de Cuba ya no es un acto de irreverencia o valentía.

Las propias editoriales cubanas han publicado a escritores que no residen aquí. Algunos viajan hasta la Feria Internacional del Libro, en La Habana y logran espacios para presentar sus libros.

Son pocos los que hoy, desde este lugar, creen que una decisión tan personal como el radicarse en otro país invalida a un autor a aparecer en antologías o estudios de la literatura cubana.

Presiento que hay prejuicios que tienen sus orígenes en tiempos ya superados. No se puede desconocer que muchos de los Premios Nacionales de Literatura, la más alta distinción que se le confiere a un autor por la obra de toda la vida, estuvieron años atrás silenciados, que muchas de las voces más importantes de la literatura actual nuestra lo estuvieron y hoy ocupan el lugar que sus obras merecen, siendo privilegiados por las editoriales y una política de promoción que se ha democratizado y ampliado, pues ya no hay demasiadas posibilidades para que desconozcamos las obras que privilegian nuestra cultura, se escriban en cualquier remoto paraje de la propia Isla, como sucedía años atrás.

No por gusto Teresa Mello, dirige un proyecto editorial en Santiago de Cuba, ni Pedro Llanes, una revista cultural en Villa Clara, o un Nelson Simón, desde la más occidental de nuestras provincias, uno de los proyectos editoriales más respetados del llamado interior del país, la editorial Cauce, o un escritor como Roberto Méndez, haya alcanzado un respetadísimo sitio, por su obra, desde su natal Camagüey.

No tengo otra intención que escucharlos a todos, a los que fueron o no mis amigos, o siguen o no siéndolo y ya no viven en la Isla. Propiciar un diálogo sincero y respetuoso entre todos adonde mis posibilidades puedan alcanzar. Entre ellos y los que decidimos permanecer en la Isla.

Aquí van las primeras palabras. Escogido por la cercanía y la amistad. También por tantos años de desconocimiento de su obra en Cuba. No importa hasta dónde coincido o no con sus criterios. Solo me interesa escucharlo y compartir este diálogo con todo aquel que pueda y sepa escuchar al otro.

Desde la poesía cualquier geografía es imaginaria

Un pez lanzado a un vacío en que gravitan letras, que a simple vista nada significan, es un curioso dibujo que en una privilegiada pared de la casa de mis padres puede aún testificar la vitalidad de sus trazos, a pesar de que han pasado más de veinticinco años que su autor, el poeta Heriberto Hernández Medina, les regalara. No es este el único recuerdo que se conserva del amigo. Libros de su autoría, manuscritos de sus primeros textos, recortes de algún que otro periódico o revista en que se le nombró o apareció algunos de sus textos, se suman a otros que la memoria preserva en ese espacial sitio que nada olvida.

Importante voz de un impetuoso grupo de poetas que comenzó a mostrar sus primeros textos sobre la década del ochenta, premiado y reconocido por la comunidad literaria de la Isla, Heriberto Hernández Medina (Camajuaní, 1964), es aún hoy nombrado en esos pases de lista, tan usuales, cuando se teoriza de esa intensa etapa de los comienzos y consolidación de la promoción de los ochenta en Cuba.

Hubiera preferido contar que esta conversación tuvo por escenario mi casa, contar que mientras yo fumaba, él disfrutaba del café con que aún, a pesar de las carencias, recibo a cuanto amigo me visita. Pero esa posibilidad no existe hace ya muchos años, pues el poeta decidió radicarse primero en Lima y luego en Miami. Por lo que estas son preguntas enviadas y respondidas por la vía que la modernidad nos posibilita. Preguntas y respuesta sin vernos las caras, perdiéndome ese disfrute de la respuesta que en primer lugar ofrece el rostro.

Aún cuando comenzar por el principio no es nada original me gustaría me comentaras cuándo descubriste que podías convertir tus experiencias en poesía.

Heriberto Hernández: La métrica y la rima siempre fueron una presencia cotidiana en mi casa, por mi padre, que gustaba del punto espirituano, la décima y tocaba de oído el tres. Una enorme ¿Antología de la poesía en lengua castellana? que había en casa me hizo penetrar en este mundo. Ser consciente de que podía ser una manera de expresarme ocurrió mucho después. Considerarlo seriamente está muy vinculado a mi encuentro posterior con otros muchachos que también comenzaban, por esos tiempos, a considerar la poesía como una vocación irrenunciable.

¿Qué personas te gustaría recordar, ahora, que de alguna forma te hayan acompañado a lo largo de estos años de escritura?

Esos muchachos de entonces: Sigfredo Ariel y Pedro Llanes, que fueron como ¿los adelantados? de lo que fue después un grupo muy variado e importante para mí. Un gran amigo, el poeta Joaquín Cabezas de León. Un enorme poeta e intelectual, Roberto Méndez, que tuvo una gran influencia en mi poesía y en la consolidación de mi vocación. Decir que tú, sería casi como ser reticente, porque hemos recorrido el mismo camino, tomando a veces atajos diferentes, pero reencontrándonos siempre, como ahora.

Después de algunas décadas, que opinión te merece la promoción de los ochenta de la cual eres una voz imprescindible.

Se ha mitificado mucho y creo que nosotros hemos contribuido a ello bastante. Aun hoy recordamos aquella época y tendemos a dar una visión muy apasionada. Este 8 de diciembre se cumplen veinte años de los sucesos de la librería El pensamiento y si a Odette o a mí no se nos ocurre poner algo en nuestros blogs, nadie lo recordará. Ese suceso fue el fin de la inocencia. No porque creyéramos en nada ya, sino porque supimos de lo que era capaz un poder ilimitado, cuando imagina que hay algo que puede hacerlos peligrar. Fue para mí, el fin de toda una etapa en la que la poesía podía encausar cada una de nuestras frustraciones. Pertenecer a la promoción de los ochenta fue para mí muy importante y creo que lo que pudimos hacer o escribir, lo fue también para la cultura cubana. Hoy tengo muchas razones para sentirme defraudado por muchas de las personas que fueron objeto de mi más absoluta devoción, pero no soy quien para juzgar. Están los libros, y algunos son ya imprescindibles.

¿Cuál es el saldo que en tí dejó la circunstancia de ser parte, en tus inicios, de un grupo activo, comprometido con la escritura, excluido entonces de lo institucional y que tardó en publicar, sus primeros libros y con ello poder mostrar su valía?

En lo personal no tengo nada que agradecer a institución alguna. Cada logro o reconocimiento, si alguno tuve, lo pagué caro y siempre con trabajo, obstinación y sin renunciar a ninguno de mis principios. De la provincia donde escribimos nuestros primeros textos y a la que di no pocos ¿logros?, nunca recibí la mas mínima retribución. Hasta hace poco, en que una amiga tubo a bien poner una ficha y una foto mía en un sitio de internet, no figuraba siquiera como escritor. Los libros que publiqué en Cuba, salieron porque no había una manera de evitarlo, muchos años después de haber sido premiados y llenos de erratas. No creo que se hayan distribuido. Nunca he presentado un libro mío en público en Cuba y no conozco a muchas personas que tengan un ejemplar. El único saldo positivo de todos estos años fue el reconocimiento de muchos amigos, y lo que he escrito, que aún despierta el interés de alunas personas y hace que me sientan como alguien cercano.

¿Lees con cierta asiduidad la poesía cubana, entendida esta por la que se escribe dentro y fuera de la isla? ¿Te interesa mantenerte al tanto de lo que se escribe hoy en Cuba?

Leo todo cuanto cae en mis manos y lamento no estar mas al tanto de lo que se escribe en Cuba. El internet ha ayudado, pero el control y lo limitado del acceso dentro de la isla lo hacen todavía muy precario. Me interesa mucho.

En qué ha cambiado ¿o no? tu poética desde Discurso en la montaña de los muertos (1986) a lo más reciente que has escrito.

Mi poesía (hablar de una poética, mía al menos, me parece exagerado) ha cambiado lo mismo que yo. Tú me conoces mejor que nadie. Creo que sigo siendo impulsivo, apasionado e independiente. Mi poesía sigue siéndolo. Si algo ha cambiado tiene que ver con las formas. Es menos ambiciosa en lo formal, más contenida en el uso de recursos expresivo o en la búsqueda de sonoridades.

¿Hay algo que te interese más que la Poesía?

Si, descansar. A veces estoy muy cansado.

Tu obra se ha levantado ¿o sostenido? desde geografías muy diversas. Te propongo que me definas con pocas palabras sitios que supongo significativos para ti:

Camajuaní: Un pueblo del cual tengo algunos recuerdos imborrables. Lo demás es el paisaje, el paisaje de la infancia te acompaña el resto de la vida. Allí están toda mi familia y algunos buenos amigos. En mi poesía pueden verse sobre todo alguna veladas referencias al paisaje y al universo sonoro del pueblo.

Santa Clara: Mi primer libro se escribió allí. Fue la etapa más creativa de mi vida. En la que la poesía tenía un lugar más importante. Una ciudad donde la gente respetaba a sus artistas y las instituciones, sus caciques de turno, los detestaban.

Matanzas: Nunca me sentí ni me siento matancero, aunque me trataron allí como si hubiese nacido en esa ciudad. Nunca me sentí cómodo con las formalidades y los rituales salonescos de esta ciudad que añoraba las glorias del XIX en medio de las miserias de la segunda mitad del XX. Tengo recuerdos muy gratos, algunos buenos amigos y es el sitio que tiene, en lo contextual, una mayor presencia en mi poesía. Allí pasé también los momentos más amargos de mi vida en Cuba.

Lima: Escribí poco en esta ciudad, pero fue una experiencia sustancial. Muchas cosas se escribirían después. Creo que hay deudas que no he saldado aún. Al encuentro de una cultura popular joven y ecléctica como la nuestra con una cultura ancestral, rica y poderosa, se suma además la inmadurez con que sale un cubano al mundo libre. La experiencia de enfrentarse al capitalismo primitivo de Sudamérica es muy impactante y exige una capacidad enorme para sobreponerse y reinventarse una forma de sobrevivir.

Miami: Después de Lima, Miami es una ciudad que puede asimilarse con relativa facilidad. Conectarse emocionalmente con ella es algo que a veces resulta más difícil, a pesar de que nuestros antecesores la han ido edificando a imagen y semejanza de las ciudades cubanas que aún habitan en sus imaginarios. Una vez le escribí a una amiga que Miami era como hubiese sido Cabaiguan si no hubiera llegado Fidel, y creo que no exageraba. Sigue siendo algo provinciana y con costumbres vagamente rurales. Vivo y escribo en ella con cierta paz, sobre todo en los últimos años, en que he estructurado mejor mi vida y la ciudad comienza a mostrar una creciente vida cultural.

¿Es propicio el ambiente cultural de Miami para tus proyectos? La pregunta no es tan ingenua. A pesar de que esa ciudad es parte de nuestra historia personal pues dudo que a estas alturas alguien de aquí no tenga un familiar o un amigo, allá. Miami sigue siendo para muchos de nosotros un sitio imposible de imaginar con la información antagónica que recibimos. Algunos dicen no existir vida cultural, otros, por el contrario, aseguran existe un movimiento muy vital en muchas manifestaciones artísticas. Uno puede ver una foto de la Feria Internacional del Libro, que tiene a esa ciudad por sede, y se asombra de la participación popular, como también se asombra que a estas alturas se le niegue la visa a un artista cubano o se descalifique a otros por una supuesta pertenencia al otro bando, del que quedamos todos los que vivimos en la Isla. En fin que me gustaría saber de ti cuál es el estado actual de la cultura en esa ciudad.

La desinformación es la madre de la manipulación política. Durante veinte años el régimen de Cuba mantuvo un control total de la información acerca del resto del mundo y especialmente sobre los Estados Unidos y Miami. Eso ahora es más difícil pero continúa de algún modo. Los cubanos de las primeras oleadas del éxodo no están mejor informados sobre Cuba. Algunos hablan aún de una Cuba que ni tú ni yo conocimos, pero no son gravitantes ya en la vida cultural de Miami. La vida cultural en Miami es muy diversa, compleja y rica. Miami podría convertirse, en las próximas décadas, en el destino cultural más importante de la América hispana. Se fortalece cada vez más como mercado de las artes visuales, el diseño industrial y la música. Se consolida como destino de la emigración económica temporal y se fortalece el poder político y económico de los latinos a nivel local y estatal. Creo que el idioma español será oficial, junto al ingles, en muy poco tiempo.

Muchos escritores cubanos que residen en otras partes del mundo han seguido publicando en las editoriales cubanas: Aramís Quintero, Damaris Calderón, Manuel Sosa, Frank Abel Dopico, entre otros. ¿Estarías dispuesto a compartir tu obra más reciente con nosotros, a través de una editorial cubana?

Nunca he ido a ningún lugar ni ante ninguna persona con un manuscrito escrito por mí para procurar publicarlo. Mi primer libro estuvo largos años en Letras Cubanas, a donde fue a parar porque un editor lo tomó de un concurso UNEAC del cual era jurado y lo puso a dormir en el llamado ?colchón editorial?, hasta que decidieron sacarlo sin que sepa yo la razón, pero supongo que fue debido a mi premio David. Mi segundo libro, a pesar de ser premiado en 1989, no salió hasta 1994. En Matanzas, cuando me pidieron textos para revistas, para Ediciones Vigía o para Ediciones Matanzas, los entregué y fueron publicados, lo que siempre he agradecido. Ninguna Editorial o editor cubano me ha contactado nunca interesado en mi poesía. No tendría ningún inconveniente en conversar con cualquiera que se interese en mi obra, con dos condiciones básicas: la primera es que no se condicione en ningún modo mi opinión, mi derecho a cuestionarme a la dictadura que oprime a mi país y lo segundo es que se me paguen mis derechos de autor. Esta segunda condición, como la primera, es un asunto de principios y no tiene nada que ver con la cantidad de la remuneración.

Por último me gustaría me comentaras sobre Bluebird Editions, sin dudas un proyecto difícil de sostener, en cualquier sitio, que supongo te exija tiempo y entrega.

Bluebird Editions es una empresa que hemos ido madurando con calma y que hemos emprendido en este momento porque se han dado las condiciones. Nos hemos unido tres amigos: los poetas George Riverón, Carlos Pintado y yo, con la intención de publicar libros de escritores cubanos en los Estados Unidos, en Miami, donde ser un escritor cubano es como no existir desde el punto de vista editorial para el resto del mundo. La mayoría de las editoriales españolas y latinoamericanas están en manos de gente de tendencia ¿progre?, una forma de autodefinirse que han acuñado para adecentar la enfermiza simpatía que sienten los intelectuales europeos y latinoamericanos por la dictadura de los Castro. Puede que esto te parezca extremista, pero créeme. Cuando dices que eres un escritor cubano y que radicas en Miami, desaparece todo interés por tu obra. Con los concursos sucede otro tanto. Acá se vio como una novedad que yo ganara el Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén, en México, en el 2006. Estamos finalizando el 2008 y el libro, aunque he recibido las pruebas para revisarlas hace unos días, no creo que salga hasta el año que viene. No digo que haya una razón subalterna, pues nuestro amigo Agustín Labrada me lo hubiese dicho, pero no han faltado los que me lo han sugerido acá y no he sabido que decirles, porque es la práctica común. El caso es que decidimos hacer las cosas por nuestros propios medios y sólo deseamos poder sostenerlo, para lo cual contamos tanto con los escritores que viven en la isla como en el resto del mundo.

Cruce de correos

Amigo, te agradezco el interés en saber lo que pienso sobre estas cosas. Si por alguna razón, lo que digo compromete tu tranquilidad o la de tu familia, lee esto como una simples confesiones personales y guárdalo o destrúyelo, que yo estaré agradecido igual. Tú no tienes que correr ningún riesgo para demostrar nada, pues todos conocemos de tu integridad. Gracias. Heriberto Hernández.

Gracias a ti, hermano, por responder mis preguntas. Mi integridad tiene que ver con mi honestidad. Y a estas alturas nada tengo que probarme, más allá de que aún me queda mucho por aportar, por escribir. Está claro que mi apuesta y mi compromiso es por Cuba, no solo por haber nacido aquí, sino por haberla escogido, y por su Cultura. Mi vida y mi obra lo demuestran. Gracias a ti. Arístides Vega Chapú.

-

Algunos poemas de Heriberto Hernández, Aquí, Aquí.

-

Arístides Vega Chapú, Santa Clara, 1962, Cuba. Tiene publicados: Breve estancia de Cristo en la ciudad de Matanzas, Ediciones Vigía, Matanzas 1989. Finales de los años, Casa Editora Abril, Ciudad de La Habana, 1993. Revelaciones en las postales del viajero. Editorial Universidad Central de Las Villas, 1993. Últimas revelaciones en las postales del viajero, Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, 1984. La Casa del Monte de los Olivos, Ediciones UNION, La Rueda Dentada, Ciudad de La Habana, 1986. Retorno de Selím, Editorial Sed de Belleza, Santa Clara, 1998. El riesgo de la sabiduría, Ediciones Capiro, Santa Clara, 2000. El signo del azar, poesía, Editorial Capiro, Santa Clara, 2002. De lo que se supone, poesía, Editorial Nave de Papel, México, 2002. Días a la deriva, poesía, Reina del Mar Editores, 2002. Mensajes del pan, Ediciones Orto, Manzanillo, 2003. Sagradas Pasiones, poesía, Editorial Letras Cubanas, 2005. Después del puente sobre las aguas, poesía, Ediciones MATANZAS, 2007. Que el gesto de mis manos no alcance, Antología personal con prólogo de Lina de Feria, Ediciones UNION, La Habana, 2008.

-

Heriberto Hernández; Poeta y Crítico de arte. En 1987 se gradúa de Arquitectura. Ha publicado cuatro libros de poesía: "Poemas " Ediciones Matanzas, 1991, “Discurso en la Montaña de los Muertos" Ediciones Unión, 1994, "La Patria del Espejo" Ediciones Unión, 1994, "Los Frutos del Vacío" Ediciones Matanzas, 1997. y "Los Frutos del Vacío" Linkgua Ediciones, 2006. Ha recibido el Premio "DAVID" de la UNEAC, 1989 y el Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” 2006. Coordina el blog, La primera palabra.

lunes, 26 de mayo de 2008

Tres poemas de Heriberto Hernández Medina

----
Tres poemas del libro inédito, "Verdades como Templos". (Antología- 1998-2006).
--
Por Heriberto Hernández Medina, Camajuaní, 1967, Las Villas.
----

EN EL RETIRO DE ENZO FRANCESCOLI

Horacio (“la pepa”) Valdezari comenta las imágenes

en el “Resumen Deportivo”.

No estoy hablándoles

de una alegría o un dolor ajenos.

Sé que ha pasado el tiempo,

muchos de los que hoy se pintan la cara

o se atan un pañuelo azul o crema al cuello

no pueden entender

el dolor de ese hombre

que corre hacia un lugar impreciso,

que patea los recuerdos para poder sonreír.

No estoy hablándoles de un vacío

que no pueda llenarse con palabras.

Este hombre corre hoy sobre la alfombra falsa

en que se confunden

las fibras innúmeras de toda despedida.

Este hombre está cruzando coronado las puertas de la nada,

está siendo condenado por la inmensa ovación

a mirar como yo desde la inexistencia,

o a existir apenas

en las renovadas esperanzas de El Municipal.

Por eso pienso en el dolor,

ese vacío en el que pueden alojarse

las efímeras glorias del pasado.



DOMINGO EN CHOCICA

Que no es subir al cielo,

decirlo no pudieras.

En lo alto del cerro sólo existe el descenso, sólo
-el recuerdo del descenso que no hemos de iniciar; hemos salvado ya

las delicadas pendientes de un silencio sin nombre,

hemos recorrido sin sentirlo apenas

la pradera infundada en que pastan las bestias como simples

/palabras.

Ésta es la irrealidad, acá pudiera

penetrar sin dudarlo el silencio insondable,

el más justo silencio en que tejes desnuda los hilos del recuerdo.

Ésta es la irrealidad,

una verdad mayor, la luz,

los ojos mirando apenas, más sintiendo, deshacerse

los sueños que quizás nunca fueron

o fueron tanto que es preciso olvidarlos.

Escucha la música, yo no sé si hay vacíos

que no puedan llenarse con palabras, escucha,
-la música ha inundado cada sitio en el que uno u otro no estamos,
-ha penetrado el sitio angosto en el que a veces solemos encontrarnos.

No puede ser que no recuerdes nunca

la holgada puerta o el rumor del agua, la dulce voz

del poderoso árbol que en sombra se deshace.

Éste es el sitio en el que dios pasea descalzo los domingos,

allí la oculta puerta entre los árboles, breve y alucinada como tu

/corazón,

como tu mano breve.

El patio sevillano, en el que ya se escuchan

las aguas que corren desde el canal con su lamento antiguo,

no podría dibujarlo,

no podría
-recordar las macetas, la casita en que se amaron, ha tiempo, extraños

/visitantes,

recordar no podría siquiera el olor, fresco supongo,

de los arbustos o el césped que imagino pisábamos.

No podría, y no quiero siquiera imaginarlo,

verte alejarte hacia el rincón oscuro

que algunos llaman soledad, yo miedo,

miedo a la vida que de vivir nos mata.

El settler irlandés corre a recibirte como si regresaras de un viaje hacia la

/nada,

puedes olvidar que existo,

yo pasearé junto al camino tras los chicos -Oliver Twist, Becky

/Teacher indiferente,

Huck, el sombrero oscuro hasta los ojos-,

me detendré un momento antes de entrar, junto al piano de las

/veladas al calor del fuego,
-sueño de música, verde sueño de sonora madera e historias para ser

/contadas.

Esta es la casa en que la vida comienza todas las semanas,

en la terraza soleada tenderé, en tanto estés ausente,

como un lento lagarto mis recuerdos.

- Sostenida por una leve brisa, por una breve sombra,

extiende su mano mi árbol, mi sitio de estar sola,

ella me devuelve el hambre de estar viva;

nos conducirá, no has de dudarlo,

hacia la nada en que todo se resuelve.

Cuanta ave detenida en su vuelo, el plumaje de la historia,

el manto de la muerte.

Corre el agua desde el canal hacia sus ojos,
-podemos escucharla, pero ella cuenta las monedas en el arcón de

/madera,

pone las monedas antiguas

del lado de los días turbios de soledad

y cuenta con ojos de gacela

las lustrosas monedas del más cálido amor.

Santa Rosa de Lima, no importan

las rosas con su olor a destierro,

es ésta la ciudad sobre las aguas sostenida, es ésta

la verdad de una mujer que mira al cerro y el cerro le responde.

Pueden subir las aguas, no hemos de temer,

el tiempo es nada,

nos conduce de la mano una muchacha breve como el silencio.

Siento en la sien el hongo, alucino,

nada escucho, he recorrido del páramo a la duna

y no he ido a sitio alguno.

Sólo puedo escuchar la voz del tiempo, las palabras que callas para mí,

el camino trazado en el silencio

en el que entré una vez para perderme.

Acá el Eros se apoderó del barro, esto es lo que ha quedado;

allá los grandes ídolos colgados, con hilos invisibles,

de un muro inexistente, y la escalera

sostenida por el fin del viaje, por la nada que aún tiene una sorpresa.

Ésta no es una ventana, es la ventana,

el muestrario del mundo al que hemos de volver,

estas palabras fueron escritas allí después que nos marchamos.

Yo continúo escribiendo en el lugar en el que ya no estamos,

son éstas las palabras que he robado,

las palabras que escribo por temor a decirlas.

Ésta es la ventana, desde ella he de mirar dentro de ti

hasta encontrar el sitio que tu silencio esconde.

---

A MEDIA CUADRA

A media cuadra de ese lugar absurdo

en que la soledad se ha conformado

de muchas ausencias corriendo a perderse entre los transeúntes;

a media intención, con todos los deseos a medias satisfechos,

basta la pregunta menos certera.

Basta el más leve apunte, y comienza a dibujar en el dócil silencio que

/cortamos

una estación de trenes, tendidos como puentes falsos

hacia una república que sólo existe en fotos

o cuelga como un fruto

del árbol excesivo de innombrables recuerdos.

Intencional, nada sutil, el ojo clínico: la falda

antecediendo las insinuaciones eternas de la danza;

caminaremos unas cuadras no más, cantando solo en la intención

como quien retrocede.

En la cocina, el pisco sour seco como el silencio, los girasoles que sólo

/podré ver entre la niebla;

éste es el sitio, equidistante de todo,

el portero ausente de toda puerta posible.

No es que cante, sólo recuerda a todos como se quiebra el hielo,

como pueden quebrarse todos los emblemas,

todas las costumbres que sostienen nuestra soledad.

No es que cante, no es que su voz no alcance a llenar

ese vacío en que hemos puesto

a duras penas nuestro cuerpo salpicado de amarga cerveza;

no es, y no hay un silencio mayor.

No puede ser menos, se abre una ventana y aún existe otra, y aún;

vuelve a callar y puede que el humo sea

menos confiable y una sonrisa un triste argumento

donde coincidir.

Heriberto Hernández vive en el exilio desde 1997. Coordina el blog, La Primera Palabra.