Sé quele preocupaba su hija, la que siempre extraviaba las cosas, la extraña, ladespistada.
Escriboestepoemaparanoolvidarmedenada,porejemplo,que mis primos,losricos,losMora, me regalaban losvestidos queyanolesquedaban,yporesopodíavestirme.
Paranoolvidarme dequeibaalcolegioconlos zapatosapretadosquemehabíanquedadodelañoanterior y caminaba entre el barro y loscharcosquese formaban
en aquelbarriohumilde en donde vivía: La lucha.
Que mientras todo estome pasaba,laliteratura se me había metidoenlasvenas yleíadesaforadamente ysoñaba conserescritor.
Escriboeste poema paranotenerque salir corriendo a mitaddela noche a pedirauxilioamisvecinos siempresordos, siempre conlapuertascerradas,
paraque mi mamá sepaque no era distraída y que no era estúpida.
Escribo este poemaparadecirles atodoslosquemerodearonymevieronsufrir,
alosquesecallaron, queyo nuncafui distraída,que lo supe todo yqueesaverdadme pesaba,ymehundíacomo alaspiedras.
Quierodecirles que estuveatentay vigilante
como un cóndor sobre la planicie.
Quiero decirles que hacia todosustedesysu indiferencia,hacia la violenciade mipadre,hacia lasubordinación demi madre, opuselafuerza y la valentía, la dignidad
y ladecencia conquenosrevistela niñez.
Escribo este poema para decirles que estuve atenta
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----------------La casa
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Cuatroparedes
y los adultos gravitando enaquel espacio.
Pequeñosqueéramos entremanos grandes y violentas
Cuatroparedes y el cautiverio,
el miedo de saberse solos y sin un sitio al cual ir.
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-----------------Amor materno
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Quién te dio derecho a parirme.
Quién te dio derecho a ligarme ati depor vida,
a hacerme apacentar en tu vientre
durante nueve meses en comunión con tu ombligo.
Quién te dio derecho a depositar en mí tusesperanzas
ya colocar sobre mis hombros la obligación
desocorrerte cuandoenvejezcas.
Quiénte dioderecho apretender hacer de mí tuprolongación,
aquellenetus vacíos, aquecargue
conlasfrustraciones quetuvidatedeja,
aqueenvozbaja soporte tuira como si no lasintiera,
aqueme enrostres todo loque dedolor e injusticia sufriste,
como cada progenitor sobre su vástago,
que en eltiempole anunciasufinal: elnuevohueso, lanueva médula,
el nuevo aliento de vida que ya en su carne anochece,
los sueños ya idos, al final su propia muerte.
Quien te ha dicho que soy como una caja fuerte
Como una alcancía, en donde has depositado años,
sueños, cosas para luego te las devuelva duplicadas.
----Margarita Vélez, nacida en Corozal, Sucre, (Colombia) pero residenciada en Cartagena desde hace varios años, es Abogada de la Universidad de Cartagena. En 1995 publicó su primer libro “Los ángeles sólo bajan una vez”, con el que ganó la convocatoria del Instituto Distrital de Cultura y Deporte. Tiene inéditos El libro de las destrucciones, Espinas y cenizas, y los ensayos Religión, sexo y misoginia. Su segundo libro Del polvo y el olvido, fue publicado por Ediciones Pluma de Mompox. Sus poemas han aparecido en revistas, periódicos y suplementos culturales de la región y el país.“La poética de Margarita Vélez Verbel, está cargada de unos colores que no son locales. La primacía de lo hegemónico se ha roto como el cordón umbilical que une al niño a su madre. Dios, como en Nietzsche, ha muerto. Y el hombre se ha convertido en un ser algarete, una especie de planeta lanzado fuera de órbita que recorre la galaxia”, señala Joaquín Robles.
---- Tres poemas (inéditos) de Luis Manuel Pérez Boitel --------- ----- contra el acecho de los males ---- al sesgo de la casa. junto al Paseo Central que nadie visita porque la imagen de aquel refugio perdió todos sus fantasmas, viene a conversar aquella mujer. tenía una expresión indecible con el cuadernillo (al parecer, sus memorias). el huésped he sido yo que me he quedado. amén. entre la cámara oculta y el convento del fondo hay un ángulo. un agujero negro donde admito toda prueba de Dios. la mutilación de un tiempo. la mujer se apodera de mis sueños. adelantarme a esa ficción puede ser un juego contra el acecho de los males. el beduino pretende admitir el desvencijado sitio. una temporada en Crazy Horse no es lo único. por el alumbrado municipal descubro la dispersión. la turbulencia. lo que nos falta. el huésped he sido yo, amén, que observo distraído el Paseo Central y aquella mujer que se ha quedado. o tal vez la glorieta que solo fue captada sin la mayor intención de que existiera (en ese mundo). y preferir desmentir desde este banco los fantasmas, ahora juntos a mí como la mujerzuela con su cuadernillo; el huésped he sido yo, amén, que he ocupado el sitio. ---- para no dejarse arrastrar por la corriente
hedonismo. lo mejor es irse de la casa (lo más aconsejable). y que nadie reconozca que llevas una cicatriz. una breve herida donde puedas guardar la patria o los amigos que asisten con frecuencia a tu mundo. el doblez. la sonrisa del otro. aquella figurilla que se observa no es real. hedonismo. el retrato fue dibujado para despedirte. no vuelvas. el carcelero lleva tu cara y pretende el sueño. el esperpento. por el parabrisa alguien se acerca. en el pasillo el hombre se fumaba algo. algo? no es posible nombrar/ disimular que es la hora. no es posible nombrar/ disimular que en el Poema la luz se inaugura. en la escena el vecino era una imagen repetible. el golpe que te arranca la cabeza. hedonismo. nombrar / disimular no es todo. el ausente nos complace. todo el mundo nos complace. alguien realmente se acerca. por el parabrisas el horizonte está del otro lado. no mires al horizonte. se repite. no mires el horizonte. entonces la historia sucedió de pronto. vi una nube. una gran nube. y por allí todos escaparon. nombrar / disimular, algo así. hedonismo. el suicida está inerte (detrás). es una alucinación admitir que no respira. respira con otros que respiran por ti. que a lo mejor nunca respiraron. quizás somos la respiración del vecino. del suicida. la respiración del que ha quedado sin poder respirar. y te empieza a matar y te mata para que no confíes, para que no pretendas nada y aprendas a morir de una vez y para siempre. nombrar / disimular no es todo. lo más aconsejable es dejarse entonces arrastrar por la corriente. y que todos los días cuando amanezca busques la puerta tuya y te empieces a despedir. nombrar / disimular es apenas lo necesario. mi culpa fue mirar al que estaba. al que salió antes. al que simplemente estaba. ---- en la ciudad donde los trenes mueren
un hombre ha entrado a un bar para despedir su tristeza. y nadie logra desafiar esa realidad. yo miro incauto la película. entre los rostros liliáceos el heresiarca me saluda. en la estación del pueblo todos llegan hablando de equilibrio, de un mundo alegórico donde pasar sin ser reconocido como la vespertina noticia. los inanimados grupos se aíslan. es la espera. es el estío un fragmento dejado a buen recaudo. y el muchacho frente a mí ha depositado unas monedas antiquísimas. colocó un sombrerillo de fieltro junto al mantel, y se echó a llorar. tomó un café. otro café. yo solo miraba. en la reproducción prohibida de René Magritte (1898-1967) el hombre se está despidiendo. en este bar fugaz no encuentro la sustitución que el heresiarca propone. el muchacho deja pasar la tristeza. la inhóspita ciudad donde los trenes mueren, y mira con espanto qué ha sido del que ahora cruza en diagonal la espeluznante estación. eran las sombras, dudé. al parecer, eran las sombras. prometí entonces que nunca más retornaría a un sitio como ese. --------- Luis Manuel Pérez Boitel, San Juan de los Remedios, 1969, Las Villas, Cuba. Abogado y poeta. Miembro de la Asociación Hermanos Saínz y de la UNEAC. ---
BIBLIOGRAFÍA
Unidos por el agua (Ediciones Capiro, 1998; Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara, 1997)
Bajo el signo del otro (Editorial Letras Cubanas, 2000; Premio Pinos Nuevos 1999)
Los inciertos dominios del escriba (Casa Editora Abril, 2001; Premio Calendario 1999)
La oración del inquilino (Ediciones Sed de Belleza, 2002; Premio Sed de Belleza 2001)
Aún nos pertenece el otoño (Casa de las Américas, 2003; Premio Casa 2002)
Para no quedar en el andén (Ediciones Capiro, 2003; Premio Ser Fiel 2002)
Nunca preguntes por la gloria (Letras Cubanas, 2003).
Para no quedar en el andén (Editora Capiro).
Antes que la noche acabe (Monte Ávila, 2006)
Un mundo para Natali (Premio Alcorta de Pinar del Río, 2007)